Simon Zabell, The Sky Above Honolulu, 2012, Acrylic on canvas, 170 x 200 cm (66.9 x 78.7 inches).

Simon Zabell, “The Sky Above Honolulu”, 2012, acrylic on canvas, 170 x 200 cm (66.9 x 78.8 inches)

 

 

As I watched them walk away with my bubble-wrapped painting and load it into their truck, I got that same feeling that comes over me every time a painting leaves the studio to become a part of the world; the feeling I can so far only guess that parents must have when they watch their child leave home to go to off to university or work. They know it’s the way it should be, they know it wouldn’t be a good thing if she wasn’t to go, they’ve known this day would come since the beginning, but…

The truck turned the corner leaving me in a mist of diesel smoke and self comforting thoughts of how this one is going to a good place: ARCO art fair in Madrid. It was painted by me last year as the, so far, last chapter of an ongoing project called The Sky Above Honolulu, in which I have produced a couple of dozens of paintings of varying sizes based on musical compositions created in the late nineteenth century by members of the Hawai’ian Royal Family.

Until not so long ago I didn’t even know that Hawai’i had ever had a Monarchy, and couldn’t possibly have even dreamt of the touching historical narrative I was about to stumble upon reading about Hawai’ian music: The story of the decline of the Royal Family of these islands, and of their love of music, and of their King who had a Prussian instructor brought to the Royal Palace to teach musical composition to the princes and princesses, and the melancholy compositions that these young people created by mixing European musical structures with unpretentious talent and Hawai’ian simplicity and sensibility.

I was immediately driven to obsession with the Hawai’ian Royals and their music which I hadn’t yet heard, and set off on a mission to put their modest compositions into painting as if that would in some way help to produce justice of some kind. The result is The Sky Above Honolulu, paintings which are each based on one of such compositions and are cooked up as a mix between a stereotypical Hawai’ian printed shirt, a constellation, and geometrical structures intuitively suggested by the music. Sound takes form as flowers that are geometrically projected into the sky above Honolulu.

The painting that can be seen at ARCO next week (Álvaro Alcázar Gallery, Booth 8E10) is based on the composition Ka Ipo Lei Manu, a love song which Queen Kapiolani wrote in 1891 for her husband, King David Kalakaua, who had fallen ill and was taken to San Francisco, where he died without being able to hear his Queen’s music.

 _

The only CD I know of that includes a large selection of quality recordings of this music is Royal Hawaian Music, Ukulele O’Hawai’i, which you can order a copy of here.

 

 

 

queen_kapiolani_hawaii_music

 Queen Kapiolani of Hawai’i, composer of Ka Ipo Lei Manu. Image: www.wikipedia.com 

 

 

Según les veía ir caminando con mi pintura cubierta con envoltorio de burbuja y cargarla en su camión, me vi afectado por la sensación que me invade cada vez que una de mis obras abandona el estudio para pasar a formar parte del mundo; la sensación que por ahora solo puedo adivinar deben tener los padres cuando ven dejar el hogar familiar a su hijo o hija con destino a la universidad o el trabajo. Saben que así es como debe ser, saben que no sería buena cosa el que no se fuese, han sabido que este día llegaría desde el inicio, pero…

El camión volvió la esquina dejándome en una nube de humo de diesel y pensamientos reconfortantes en torno al hecho de que éste se marcha a buen sitio: La feria ARCO en Madrid. Fue pintado por mi el año pasado como la, por ahora, última entrega de un proyecto continuado titulado El cielo sobre Honolulu, en cual he producido ya un par de docenas de pinturas de diferentes tamaños basado en composiciones musicales de finales del siglo diecinueve, cuyos autores son miembros de la Familia Real de Hawai’i.

Hasta no hace tanto desconocía el hecho de que Hawai’i hubiese tenido una monarquía, y no podía ni haber soñado con la entrañable narración histórica con la que iba a tropezar al leer sobre música hawaiana: la historia de la decadencia de la realeza de estas islas, y del amor de sus miembros por la música, y de su Rey que hizo traer al Palacio Real a un profesor prusiano para que enseñara composición musical a los príncipes y princesas, y de las melancólicas composiciones que crearon estos jóvenes combinando estructuras musicales europeas con un talento sin pretensiones y la simplicidad y sensibilidad del hawaiano.

Este descubrimiento me condujo de inmediato a la obsesión con la realeza hawaiana y su música que siquiera había oído aún, y embarqué ipso facto en una misión para convertir en pintura sus modestas composiciones, como si con ello ayudara a lograr alguna suerte de justicia para ellos. El resultado es El cielo sobre Honolulu, unas pinturas que están basadas cada una de ellas en una de tales composiciones, y están cocinadas mezclando los estampados de las típicas camisas hawaianas con una constelación y con estructuras geométricas sugeridas intuitivamente por la música. El sonido toma forma como flores que se proyectan sobre el cielo sobre Honolulu.

La pintura que podrá verse en ARCO la semana que viene (Galería Álvaro Alcázar, Stand 8E10) está basada en la composición Ka Ipo Lei Manu, una canción de amor compuesta por la Reina Kapiolani en 1891 para su marido, el Rey David Kalakaua, quien había caído enfermo y fue llevado a San Francisco donde murió sin haber podido escuchar la música de su Reina.

_

El único CD que conozco que incluye una amplia selección de buenas grabaciones de esta música es Royal Hawaian Music, Ukulele O’Hawai’i, del que puedes encargar una copia aquí.

 

 

 

 

 

zabell_arco_alcazar